Para la creación de ciudades que comprometan el
desarrollo sustentable, se han de planear su arquitectura, territorio y construcción en base a tres fundamentos que
se mueven en sinergia, como son el ámbito social, económico y ambiental.
Cuando hablamos de integración social en
nuestras comunidades, ya sea en las ciudades, comunas o lo intimo de nuestros
barrios, debemos desarrollar estrategias de urbanización que cumplan con la
idea de participación, reunión y recreación, aportando funcionalidad arquitectónica
que permita el desenvolvimiento dentro de los espacios locales, por ejemplo,
aumentando el uso de energías renovables que logren generar un aporte al
alumbrado del sector o bien aprovechar al máximo la luminosidad natural del sol
dentro de las casas.
Los espacios de habitación y reunión social se
han echo lamentablemente más reducidos en las grandes metrópolis, agravándose
el hacinamiento en sectores que son menos adinerados o marginales y por contradicción
se observa una gran expansión territorial y el aislamiento en las comunidades
con mayor poder adquisitivo y en ambas situaciones vemos un desmedro de la
necesaria integración social local de sus habitantes. Lo anterior conlleva a que
las personas busquen su desarrollo social alejado de su lugar de vivienda y en
concentración en una capital central mayor, perdiéndose la identidad local y el
afecto social entre los vecinos. Por estos motivos el primer desafió será
generar barrios donde el desenvolvimiento social, pueda desarrollarse, lo que
incluye mejores niveles de conectividad dentro de los barrios juntos con
parques y plazas confluyentes a un centro local, llámese una plaza de armas,
que permita integrar el comercio local en las actividades propias de cada
sector.
El desarrollo sustentable además incluye
aspectos económicos, que al momento de planificar los barrios deben estar
insertos como entes de referencia social y reunión comunal, por este motivo
debe descentralizarse el comercio y los servicios desde las grandes ciudades, a
fin de que los nuevos barrios tengan sus propio poder económico y fomenten las
pequeñas empresas con la idea de lograr una microeconomía sustentable dentro de
los barrios o localidades, sin necesidad de acudir a las grandes urbes
comerciales y poder tener todos los servicios que requieran sus necesidades,
con el solo echo de caminar hasta el centro cívico de su barrio.
Por ultimo, a nivel de medio ambiente, es
propicio lograr afianzar los sectores económicos y sociales, a fin de obtener
un medio ambiente saludable. Construyendo espacios de agricultura comunitaria y
arborización renovable de parques y plazas, desarrollo de jardines sin rejas,
control de la basura y permitir el reciclaje local, además de generar espacios
donde la comunidad pueda realizar deportes
e integre a las mascotas que hoy representan un nuevo referente de las
familias chilenas e insertarlos de manera armónica con el barrio.
Otro punto en la planificación sustentable de
las ciudades será, repensar a las industrias en términos del metabolismo
social, lo que significa que estas empresas al igual que individuos vivos,
“Ingieren” para sostener sus actividades, luego “Metabolizan” para obtener sus
productos y servicios, que posteriormente devuelven a la naturaleza después de
su uso o consumo. Por esto debemos reorganizar los centros industriales, de
manera de unirlos en sectores, para que trabajen juntos el tratamiento de sus
desechos e inviertan en mejoras tecnologicas como barrio industrial, a fin de
conseguir que se hagan cargo de los productos de su metabolismo.
Siempre que hablamos de planificación, nos
referimos a un plan metódicamente organizado para obtener un objetivo
determinado y si además le agregamos sustentabilidad, este plan debe enfocar su
método de manera transdiciplinaria, logrando en cada objetivo la sinergia de lo
social, lo económico y lo ambiental, utilizando para esto profesionales que
integren en su conocimiento la unión de estos tres fundamentos y es aquí donde
caemos nuevamente en la manoseada y nunca bien ponderada educación chilena, que
es sin lugar a dudas la base de cualquier proyecto planificador que pretenda un
desarrollo sustentable, puesto que si no logramos que estos profesionales
salgan de sus ámbitos competentes e ingresen en materias de la
transdiciplinaridad, no podrán llegar acuerdo, cuando de planificación de
cuidades se trate.